refuerzo positivos en perros

El refuerzo positivo en el adiestramiento de un perro

Una parte importante del desarrollo de nuestros amigos de 4 patas es la educación el adiestramiento para lograr una correcta socialización de él con otros animales y con otras personas.  

Generalmente cuando recurrimos a internet sobre métodos de adiestramiento para canes, nos topamos con el termino de refuerzo positivo, y en esta oportunidad queremos hablarte sobre este método, de qué se trata, cómo puedes aplicarla y qué beneficios trae tanto para ti como para tu compañero canino. 

¿Qué es el refuerzo positivo?

El refuerzo positivo es un procedimiento en el cual, brindamos un premio del agrado del animal cuando realice una actividad o comportamiento deseado, de esta forma el perro crea una asociación acción-recompensa que lo estimula a realizar dicha actividad para obtener la recompensa. 

Generalmente la recompensa son cosas que le gustan al can, esto puede ser: comida, golosinas, caricias, palabras, juguetes o juegos. No podemos decir que un estímulo funciona más que otro, ya que cada perro es un mundo distinto, y prefiere un estímulo más que otro. 

Este entrenamiento puede empelarse para enseñar una nueva orden, como sentarse, un truco, como dar la pata y para reforzar conductas, como estar tranquilo ante estímulos; por lo que el refuerzo positivo es un método versátil. 

Ventajas del refuerzo positivo en perros

El refuerzo positivo es mucho más eficaz que otros métodos, ya que permite asociar algo bueno con una acción determinada. Como todo ser vivo, los perros buscan sentirse bien y lo que les causa placer, cuando asociamos una recompensa a una determinada acción, el perro la aprenderá mucho más rápido, porque conseguir algo que a él da placer. 

Este método es mucho más seguro para el can, ya que, a diferencia de otros métodos como el uso de collares de ahorcamiento, o el refuerzo negativo, no se aplica una acción dolorosa en el perro, sino todo lo contrario; esto permite que el perro pueda aprender mucho más rápido, y no genere un trauma que luego pude derivar en una conducta peor a la que intentábamos corregir. 

Finalmente es un método muy sencillo que, tanto expertos como primerizos, pueden aplicar sin ningún problema, con la gran recompensa de que aparte de enseñarle al perro algo, fortaleces el vínculo afectivo con tu mascota. 

Cómo se realiza el refuerzo positivo en perros

Primero debemos tener en mente que le queremos enseñar a nuestro perro, si un truco, una orden o corregir una conducta. Luego determinar con qué premio se siente estimulado nuestro perro, generalmente se usan galletas para perros, pero como mencionamos anteriormente, pueden otras cosas como caricias. 

Luego debemos comenzar con el entrenamiento. El primer paso es darle el premio para que se sienta motivado, cuando ya tenemos su atención, tomaremos un premio entre nuestras manos y dejaremos que el perro lo huela, pero no se lo daremos. 

Procedemos a hacer los pasos puntuales de lo que le estamos enseñando, y cuando el perro realice la acción obtendrá su premio. Es muy importante que el perro reciba el premio justo después de cumplida la acción, de esta forma empezará a crear la asociación entre lo que hace y lo que conseguirá, si le das el premio mucho después de que realice la acción, o, por el contrario, se la das antes de que la realice, el perro no entenderá el por qué consiguió el premio y no tendrá los mismos resultados. 

Es muy importante que solo le des el premio cuando realice la acción, si no la cumple, o por el contrario realiza una acción no deseada, no se le dará el premio, de esta forma también entenderá que si no realiza lo que le pedimos no tendrá su premio. 

Recomendaciones cuando se utilice el refuerzo positivo en perros

Este método requiere de paciencia y persistencia, como todo proceso de aprendizaje se requiere de tiempo para que el perro aprenda, no te frustres, dale tiempo al perro y verás que tarde o temprano él realizará la acción. 

Es muy importante que también seas consistente, por ejemplo, si le estas enseñando la orden de “sentarse” empela la misma palabra, ya sea “sentado” o “sit”, si alternas de orden, el perro no sabrá a cuál debe atender y no aprenderá bien la orden. Esta consistencia también aplica si toda la familia le está enseñando al perro. 

Hablando de familia, el refuerzo positivo es un excelente método para que todos participen en la crianza y adiestramiento del perro, de esta forma todos pueden mejorar el vínculo afectivo con el perro y que él sea obediente con todos los miembros. 

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